La información es poder, y en el caso de los datos personales, se trata de información muy valiosa con gran valor en el mundo físico y digital.

En el mundo hiperconectado en el que vivimos es innegable que la información es de los recursos más apreciados. Y si esa información está asociada a una persona y puede ser usada en el mundo físico y en el mundo digital, ese valor es exponencial.

Es por ello que tus datos personales se encuentran en la escala más alta de valor, pues permiten, entre otras cosas, identificarte para realizar transacciones e interacciones con instituciones financieras, de gobierno, empresas y personas tanto de manera presencial, como virtual.

¿Sabes qué y cuáles son tus datos personales?

De acuerdo con el Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública, Protección de Datos Personales y Rendición de Cuentas de la Ciudad de México, “los datos personales son toda aquella información que se relaciona con nuestra persona y que nos identifica o nos hace identificables. Nos dan identidad, nos describen y precisan”.

En este sentido, una vez que un dato puede ser asociado a una persona en particular y es posible identificarla, se convierte en un dato personal.

En general, se clasifican en:

  1. Datos Identificativos: edad, nombre, nacionalidad, sexo, domicilio, etc.
  2. Datos Sensibles: (especialmente protegidos): todos los que puedan revelar aspectos como origen racial o étnico, estado de salud presente y futuro, información genética, creencias religiosas, filosóficas y morales, afiliación sindical, opiniones políticas, preferencia sexual.
  3. Datos Biométricos: propiedades físicas, fisiológicas, de comportamiento o rasgos de la personalidad. Son medibles, universales, únicos y permanentes en cada persona. Por ejemplo,  las huellas dactilares, los iris, el rostro.
  4. Datos Patrimoniales: cuentas bancarias, propiedades, información crediticia, entre otros.
  5. Datos Laborales: detalles del cargo ocupado como el sueldo, domicilio oficial, correo oficial, entre otros.
  6. Datos Académicos: como la información de trayectoria educativa, títulos que certifiquen el nivel académico, número de cédula profesional, etc.

¿Existen  regulaciones para proteger tus datos personales? 

Tanto a nivel nacional como internacional contamos con regulaciones y leyes que permiten la protección de tus datos personales, una vez que estos son compartidos con terceros.

En el caso de México, la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de Particulares, protege tus datos personales compartidos con terceros los cuales define como “cualquier información que concierne a una persona física identificada o identificable en el mundo físico o digital, cuyo uso indebido puede dar origen a la discriminación o representar un riesgo grave hacia este debido a la naturaleza de su contenido”.

A nivel internacional la Unión Europea desarrolló el primer instrumento internacional para la protección de datos, con el objetivo de proteger y promover la concientización sobre el tratamiento de información de carácter personal conocido como: Convenio 108, creado el 28 de enero de 1981. 

En él, se encuentran suscritos 53 países. México lo firmó el 12 de junio del 2018 y ha servido como referencia para el desarrollo de la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares (LFPDPP) con la participación del INAI (organismo fundado con el objetivo de proteger la información personal de los ciudadanos). 

La Ley, aprobada el 15 de julio del 2010, establece que las empresas deben notificar y describir los fines y tratamiento que se les dará a sus datos personales a través de un documento físico o digital (aviso de privacidad), así como dar a conocer sus derechos ARCO que puede ejercer ante cualquier inconformidad en cualquier momento.

La Unión Europea desarrolló e implementó en 2016 el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), el cual tiene aplicación global y ha sido referente para legislaciones en torno al tema en varios países.

El RGPD tiene como objetivo proteger los datos personales y darle un oportuno tratamiento (procesamiento, almacenamiento y destrucción de la información). Se fundamenta en ocho principios:

  1. Integridad: proteger los datos personales haciendo uso de la tecnología adecuada y medidas de seguridad organizativa.
  2. Legalidad: garantizar, entre otras cosas, que cuentan con una base legal para el tratamiento de los datos personales y que dicho tratamiento se realiza de forma legal y transparente.
  3. Uso limitado: solo podrán recogerse datos personales para fines concretos, explícitos y legítimos.
  4. Minimización de datos: únicamente podrán recogerse aquellos datos que resulten pertinentes para el uso pretendido.
  5. Limitación del plazo de conservación: Salvo las excepciones pertinentes, los datos personales solo podrán guardarse por el tiempo que se estime necesario y razonable.
  6. Seudonimización de datos: siempre que sea posible, deben emplearse seudónimos para el procesamiento de la información, de manera que no pueda atribuirse directamente a un sujeto específico los datos procesados.
  7. Confidencialidad y resiliencia: de los sistemas tecnológicos de tratamiento de datos, agregando procesos para garantizar pruebas y evaluaciones regulares de las medidas técnicas y organizativas para garantizar la seguridad de los datos personales procesados.
  8. Disponibilidad y recuperación de datos oportuna: después de ocurrir incidentes físicos o técnicos.

En el caso de México, nos apegamos a estas regulaciones internacionales y además contamos con la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de Particulares, que tiene por objeto “la protección de los datos personales en posesión de los particulares, con la finalidad de regular su tratamiento legítimo, controlado e informado, a efecto de garantizar la privacidad y el derecho a la autodeterminación informativa de las personas”.

En México, ¿Quién regula la protección de datos?

El Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), es el encargado del cumplimiento de dos derechos fundamentales: el de acceso a la información pública y el de protección de datos personales.

A través de sus guías y recomendaciones, las organizaciones o empresas ponen en práctica este derecho para salvaguardar la información personal de los ciudadanos. 

También, existen organismos que te apoyan frente al uso indebido de sus datos personales por parte de instituciones financieras, empresas o instituciones de gobierno, las cuales cuentan con servicios presenciales y en línea: la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) y la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (PRODECON) quienes pueden apoyarte para hacer valer tus derechos en materia.  

Published On: enero 27, 2022 / Categories: Biometría /